La Universidad Nacional de La Rioja, ha sido merituada por la UNESCO (2006) para formar parte del Informe IESALC sobre las Universidades Virtuales, como una Universidad Bi-Modal - presencial y virtual-, en su Informe sobre educación superior virtual en Argentina. Se define a sí misma como una Universidad Trimodal: Presencial, a Distancia Semipresencial regionalizada y Virtual (hoy presencialidad remota).
Como dato de
sus acciones al respecto, la UNLaR tiene en marcha varias propuestas que hacen
a la virtualización de la educación. La que nos ocupa en este caso es la
Licenciatura y Profesorado en Cs. de la Educación.
Como soporte
de esta línea de acción, la UNLaR integra asociaciones académicas tales como
los son el Consejo Internacional para la Educación Abierta y a Distancia
–ICDE-, la Red de Universidades Centro-Oeste para capacitación de recursos
humanos en educación a distancia y la Red de Universidades con Educación a
Distancia –RUEDA-. Así como su reciente incorporación al CREAD OUI/UNESCO
(Consorcio Red de Educación a Distancia – América Latina y el Caribe)
Las carreras de Cs. de la Educación, tanto el Profesorado como la Licenciatura, llevan adelante una propuesta educativa basada en la semipresencialidad regionalizada. Esto indica que se usa la metodología EaD, con una fuerte presencia de tutorías, disciplinares y locales, en cada una de las Sedes Regionales Tutoriales –SRT- designadas, para este caso las Sedes Universitarias de la UNLaR, con apoyo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación como medios didácticos, en una idea de tecnología silenciada (Litwin, E., 2003), como los son los Proyectores de Cañón, los Blog, las Wiki, el Facebook y el Moodle que, junto al Correo Electrónico proveen la adecuada interacción. La semipresencialidad, otorga el beneficio de que la propuesta comienza con una preponderancia de las actividades presenciales de los Tutores en relación con los alumnos (cara a cara), que va disminuyendo a través del tiempo, para hacerse cada vez más no presencial.
Las carreras
de Cs. de la Educación se convierten así, en las primeras ofertas de grado que
se dictan en las Sedes Universitarias de
la UNLaR, además de ser la primera que
utiliza la gestión a distancia para su impartición y administración. En este orden, se demuestra un cierto grado
de innovación tecnológica con la incorporación de las Plataformas Virtuales de Enseñanza-Aprendizaje (Moodles administrado por la DTE de la Secretaría Académica de la Universidad) y del apoyo Audiovisual.
Desde la
estructura curricular, la oferta persigue un alto perfil de formación en
Gestión, Evaluación e Innovación, guiados por una fuerte incidencia de la
Investigación en Educación, para lo cual crea las áreas de Pedagogía, de
Filosofía, de Sociología, de Neurobiología, de Psicología, hacia nodos
curriculares en torno a la Historia, la Didáctica y el Currículum, que; junto
al despliegue de asignaturas de cursado
obligatorio pero de temas Optativos, desembocan en la Tecnología y la
Informática Educativa como formatos.
Actualmente se busca que el alumno experimente las actividades de la función docente del siglo XXI: Enseñanza, Investigación, Extensión. Esto, desde las practicas que hace. Retomando esas experiencias es necesario reflexionar sobre el esfuerzo del estudiantes en estas acciones, ya que por la teoría de aprendizaje desarrollada en los trabajos de Dale y otros, se aprende el 95% de lo que se enseña.
Desde esa construcción teórica, la inclusión de asignaturas introductorias a la investigación científica y tecnológica, crearían el espacio de pensamiento inductivo necesario como para iniciar al graduado en las complejas e interactivas cuestiones de la Investigación, el Desarrollo y la Innovación (I+D+i), con miradas sobre la sociedad.
Convirtiéndose en una base
importante para el estudio y el desarrollo personal, no solo por lo que aportan
el conocimiento en el campo profesional, sino también por las actitudes y
aptitudes que generan. En su aplicación en la práctica docente áulica como ambientes
escolarizados, facilitarían la construcción
de las competencias del profesional del Siglo XXI, por su exposición
ante otros, como lo es el acto de enseñanza.
Se suma a ello la necesidad de avanzar en sólidos conocimientos en los diversos paradigmas que aporten a la transdisciplinariedad, como una constante en el proceso de formación, que la aplicación de la Teoría General de Sistemas (TGS) facilita comprender.